Conversamos con Hilda Quilodrán, vecina del Barrio Catarata sur, con mucha bronca y angustia por el estado del basurero a cielo abierto de la localidad, ya que no se está realizando ningún trabajo de remediación y es un peligro de incendio y contaminación constante. A las cantidad de roedores, aves e insectos, el calor que hace el aire irrespirable, se suman las explosiones de los aerosoles y otros residuos inflamables, que son una bomba de tiempo. Hilda cuenta con dolor que mientras desde el municipio no dan respuesta por este tema, se prioriza llevar adelante la fiesta de la fruta fina como si nada pasara, cuando tranquilamente se podría haber realizado más adelante.
